Os mando una fotografía. Haced doble click sobre la interrogación. Puede que tarde un poco en cargarse, sobre todo si tenéis internet a 6 megas o menos, paciencia, creo que merece la pena. Tiene buena calidad, se pueden hacer ampliaciones sin verse el pixelado. La tomé este invierno a finales de diciembre en Berlín. Es un grafitti pintado en una fachada. No desentona con el sitio, pues el edificio sobre el que está pintado, está detrás del puente medieval que hay cerca del muro de Berlín. He descartado la información del color, porque me parece innecesario para lo que transmite el dibujo en escala de grises. Es obvio que hay un único hombre blanco entre todos los de color más oscuro. ¿Qué pensaba el artista, la persona que la pintó? por otra parte ni siquiera sé a estas alturas de la vida si piensan lo mismo el hombre y cuando el artista. ¿Quiso transmitirnos algo? si no transmite no hay arte, si no sugiere, aunque para algunos pueda resultar el conjunto poco estético o incluso feo. Por mi parte me muestro indiferente en ese aspecto supongo que porque me importa poco. La expresión del hombre blanco encaramado en el dedo indice del “rostro de hombres grises” y es más, la curva de la espaldayema del dedo, con el otro hombre ¿o son niños?, ¿tienen sexo? con la mano caída..es formidable. Hay hombres que se apoyan con una mano en la cabeza del otro, mientras sostiene él mismo a otro por la muñeca. Sí, tienen sexo. La de la muñeca es una mujer (su única teta lo demuestra), y sobre su cabeza se apoyan unos pies que parecen ser los de un niño. Sí, hay niños. A veces creo que la mitad de las preguntas que nos hacemos ya nos las hemos hecho miles de veces y la otra mitad, son preguntas que podríamos habernos contestado. Además de este panegírico de carne que se dibuja con el contorno de los hombres (algunos más oscuros en el interior de la boca, áspera gruta) ¡nunca hubo culo de boca tan cerca! me llaman poderosamente atención los ojos. También son blancos y, sin embargo tan huecos, tan negros. A veces los miro y entonces dejan de parecerme huecos y se me hace que son dos enormes cartulinas redondas y que los hombres las sostienen. Es siniestro lo cerca que puede llegar a estar la realidad del engaño.
Tengo el original de la fotografía en color.
Protegida por copyright.
Desconozco al autor(es) de la obra. Mis agradecimientos.
Precio: a convenir (depende en cualquier caso del tamaño de la copia), pero redondeando gastos de impresión+pequeño beneficio.
Ver más fotografías en entradas anteriores.
PD: si a alguien que vea esta fotografía “le suena”, es curioso, tiene un amigo o ¡ah, la suerte! tiene alguna historia que contar al respecto, escribirme a:
lourdesgandarafrieyro@hotmail.com










